Es horrible pensar que para ser parte de este mundo debes llevar una etiqueta económica a cuestas. Que para tener un valor para tu familia necesitas tener poder, dinero, influencias, prestigio, una carrera que los demás admiren o por lo menos conozcan; de lo contrario que se puede presumir en las cenas familiares o como puedes decir que te llena de orgullo un logro si nadie considera importante tu logro universitario con una profesión no meritoria de estudio alguno o carente de prestigio profesional. Suena mejor médico, abogado o cualquier otra con reconocimiento social. Lo mismo da si te quedas en casa a ser un mantenido, esta bien que ayudes a cuidar enfermos, hacer trámites, ir por medicinas, liar con esas burocracias, ayudar en casa, saber manejar diversos aparatos y esas cosas, pero eres mantenida. Es poco muy poco lo que haces por el dinero que se invierte en ti. Ningún hombre te quiso, así que eres una carga económica y lo serás para cualquiera de tus hermanos que si tiene su familia. Que importa que leas mucho o 17e sepas cosas, tampoco eso remunera, o sí? Por eso eres una mantenida, que temino una carrera sin prestigio social, que sigue en casa sin tener una cuenta bancaria, ni ningún beneficio económico que te remunere respeto, ni siquiera el familiar porque eres una carga, un gasto innecesario que nadie quizo. Ni un hijo tiene para que te cuide cuando seas vieja. No hay nada, por eso tienes que andar sacandolf el dinero a tu padre, cuando te dan todo. Quizás seas la familiar encajosa y sin trabajo que terminará robando dinero. No es de extrañar que algún día termines con un vicio porque nunca serás nada. Así lo ven todos.
Si mueres quizás les hagas un favor, obviamente van a llorar porque eso se hace cuando alguien se muere. Aunque por dentro sentirán alivio de no tener una boca más que mantener sin que reditue por ello.
Quizás hubiese sido mejor que aquella anestesia me hubiese hecho el favor de no volverme s dejar respirar, que hubiera existido la forma de cambiar con mi hermano para que yo me hubiese podido ir y el se quedara con sus hijos que lo necesitan mucho. Así ya no tendría que estar en este hoyo tratando de salir de la oscuridad donde me he sentido otras veces. Parecen infinito este ciclo donde me sigo viendo sola en una sala oscura, con tres años de edad,en una inmensa casa donde todos duermen y la luz de una ventana ilumina. Antes esperaba a que mi madre llegará por mi, mientras veía el retrato de Dios que me cuidaba para que dejara de tener miedo, ahora ya no espero a nadie, solo deseo que Dios me siga viendo y cuidando mientras sigo en aquel lugar. Es obvio que nadie llegará porque ni los príncipes azules existen y solo puedo ser yo la que tendré que salir de nuevo por esa puerta, como en otras tantas ocasiones. Dejar esa sala y caminar de nuevo para seguir adelante, aunque que sea sola de la presencia humana, al menos de la que siempre te aseguran te va a acompañar. Ya lo he hecho antes, ya me he visto varias veces en la misma escena y tengo que volver al camino sola, aunque me arrastre. Así es la vida y así son las cosas.
No tengo compatibilidad no tengo un valor en dinero, soy un humano descartable, prescindible, cuando ya no funcione también seré desechable. No queda mucho tiempo de funcionalidad casi caduco....
No hay comentarios.:
Publicar un comentario