jueves, 9 de febrero de 2023

Día 3

Mueres en.la indiferencia emocional, pues vives siendo un artículo de uso eficiente.  Te descompones, te arreglan; te faltan piezas, las consiguen; te cargan combustible de buenos trato y amabilidad(eso debe hacer la "familia), lo importante es que estés lista para ser usada cuando se requiera. No eres persona, las personas son complicadas y tienen eso llamado sentimientos que complican todo. Eres la cosa de la familia que sirve para asuntos específicos.  Personas son los demás, los que entran en el molde, las expectativas, las cumplidores de los objetivos puestos en ellas; aquellos que si se entienden,  se comprenden, nada de novedades y pensantes o esas extrañezas de la vida. 

Porque gastar el tiempo en entender aquello fuera del círculo.  Su deber es entrar a el sin aspirar a más. Es en contra de la dinámica.  Cuesta tiempo, pensamientos, conflictos personales y demás chucherías de psicológicas.  Debemos conformarnos con ser buenos con los demás y evitar habladurías. Hay que procurar al extraño y mortificar a los nuestros. Después de todo tardarán en morir y al final exigiremos el perdón anteponiendo es nombre de familia. Así se verá obligado a conceder las solicitud. 

Así muere la familia en un mundo de horror, de traición sobre quien no ataca, el más débil,  el que tendrá que caer primero. Sobre todo si este no posee el beneficio económico que nos reditue la inversión de los años y no sea merecedor de heredar. Estar en casa no es reditiable, ahí no se paga decentemente por el trabajo hecho, es su obligación de ser un mantenido,  aunque haya sido.por apoyar durante la enfermedad.  Nadie se lo pidió,  se ofreció.  Podríamos haber pagado la yuda. 

Así muere la familia, la célula de la sociedad, la humanidad, la empatia, el respeto,  la lealtad, la unión, la fuerza, lo sacrificable para evitar el sentimentalismos que estorba en el nuevo progreso. 

Debería estar muerta 

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